Las tres verdades manifiestas

Ah, el interés.. Sacarle producto a las cosas, invertir.. Al final está el beneficio obtenido, el rédito de la inversión. El cierre de caja y el cobro. Pero.. ¿es que acaso hacemos siempre las cosas por interés? ¿Qué queda sino? ¿Qué otra opción hay? Sospesamos las situaciones y si son beneficiosas, seguimos adelante. Si no, desistimos. O cambiamos de objetivo y de objeto. Es la norma. Así actuamos habitualmente. ¿Qué otra opción tenemos? Es parte de lo establecido en el estado actual de las cosas. Aunque existan a veces lazos que nos aten a determinadas situaciones, éstos casi nunca están por encima del interés puro y duro, del imaginario o del consecuente de otros intereses dependientes. Los lazos, generalmente frágiles, que nos atan a decisiones firmes de nuestro proceso conciencial, son obviados por nuestro ego en beneficio de su propio interés o en interés de la manada, donde a veces nos comportamos como autenticas hienas. Protegemos el territorio y nos alimentamos de la carroña que nos proporcionan nuestros propios miedos. Nos vendemos a bajo precio.

No es tan fácil. Al final nos damos cuenta. En la última capa de la cebolla persiste la conciencia. Una extraña sensación que surge de adentro nos informa levemente de que algo va mal. Tal vez un profundo sueño muy familiar se repita esa noche. Y nos despertemos somnolientos entre dos mundos. No es ni bueno ni malo, es intenso. A un lado de la raya, una inmensa sala de proyección donde miles de espectadores con tu mismo semblante observan fijamente en una gran pantalla kilométrica el acontecer del mundo. Al otro lado de la raya está amaneciendo en otra realidad. Tienes situado un pie en cada lado y no sabes si quedarte o salir. Si permanecer para siempre en aquel sueño o cambiar de película y de vida. Te das cuenta de que la cinta se ha detenido. Los miles de yoes permanecen inmóviles y paralizados. Al otro lado, todo permanece difuso. Se percibe una habitación en penumbra, inanimada.. De repente: LA LUZ, blanca, deslumbrante, atrayente. Irresistible.

La primera verdad es que estás en posesión de la llave que da cuerda al reloj del tiempo. ¿El tuyo está parado o hace tic tac..?

La segunda verdad es que tienes el poder de generar tu propia realidad. Nada más y nada menos.

La tercera verdad es que si no lo haces tú, si no te pones en marcha, si no despiertas.. alguien ocupará tu sitio. Incluso tu ego en su propio beneficio.

Publicado por H.D. Cooper

Avatar: escritor, creativo, publicista, pintor y bloguero. Nacionalidad: ciudadano de Ubertnia. Objetivo: generar realidad cada atemporal instante. Deseo: ofrecer amor y servicio a todos los seres vivientes. Frase: hoy es un gran día.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: