Sí, soy yo, un sueño

Sí, soy yo. Ese que te escucha, que te mira sin verte, que te sueña. Tus palabras continúan siendo certeras, aunque una ligera sombra de duda se desliza por el aire sin hacer ruido. Distorsión e interferencias. Percibo un trasfondo de amargura, aunque tu voz se afana por ofrecer la calidez habitual. Solo alguien muySigue leyendo «Sí, soy yo, un sueño»

El poder de la palabra

A veces me paro, para desprenderme del disfraz que me convierte en uno más de la manada. En ese instante, ajeno al tiempo, observo la vida tal como es, desnuda, sin contaminación externa. En ese microsegundo de libertad, donde soy consciente de la unidad, recibo cascadas de energía positiva acumuladas en un remanso de pazSigue leyendo «El poder de la palabra»

La teoría del caos en emoticonos

Me desperté de repente. La luz del sol me deslumbró entrando a sus anchas por el ventanal limpiando mi cabeza de todo atisbo de sueños. Miré la hora, era pronto para ser sábado. Dudé entre levantarme y aprovechar la mañana o seguir ensimismado dejando vagar mi mente con sus habituales chascarrillos. Mientras volvía a laSigue leyendo «La teoría del caos en emoticonos»

La conjunción de las almas

Después de que el tiempo se convirtiera en un espejo, dibujando nuestras vidas en una farsa de mil caras, decidí escribirte a una dirección equivocada. No se cuantas vueltas ha dado la tierra sobre su eje desde entonces. Ha debido ser más de una eternidad con todas sus reencarnaciones. Tu cara es una sombra difuminadaSigue leyendo «La conjunción de las almas»

En soledad, me sirvo a mi mismo

Andaba alegre y feliz, gozando de una luminosa mañana de primavera, cuando me tropecé con mi amigo Platón, no el filósofo ateniense, sino un conocido de la barriada, al que decidí apodar así por su elocuencia. Platón estaba algo cabizbajo, triste y apesadumbrado por su reciente soledad. Acababa de romper una relación de pareja ySigue leyendo «En soledad, me sirvo a mi mismo»

Detrás de la puerta

Mientras escuchaba un tema de Snatam Kaur, una mañana soleada de luz intensa, a pocos metros del mar y sus olas, me vino a la mente unas palabras pronunciadas no hace mucho por un viejo conocido mío, refiréndose a una mujer, que decían: «Ayer cerré la puerta, que hasta ahora me llevaba por los caminosSigue leyendo «Detrás de la puerta»

La capacidad de amar

Hace poco recibí un correo —no se bien de quién— que me trasladaba una cuestión que estaba encima del tapete de mi mesa largo tiempo. Quiero exponerlo aquí para que sirva de reflexión a todos aquellos que en algún momento han tenido alguna visión parecida, o quizá les suene familiar la temática. Merece la penaSigue leyendo «La capacidad de amar»

That’s the end, baby

No era mi intención perturbar tu soledad y tu silencio, pero, dado que no sabía cuanto tiempo iba a durar, no tuve más remedio que romperlo, aunque fuera por escrito (que es como mejor me expreso). Ambos tenemos edad para saber que, cuando una pareja decide darse un tiempo, es porque la relación ya seSigue leyendo «That’s the end, baby»

CaL: Carta VI

Prisión de Sagunto, 3 de julio de 1939 Queridísima y nunca olvidable Libertad, sirva la presente para manifestarte que me encuentro de momento bien salud. El mismo deseo que pido para tu madre, tú y toda la familia. Quiero contarte mi historia de preso empezando desde el 25 al 29 de Abril de 1939. LoSigue leyendo «CaL: Carta VI»

Bailando en Chalmun II

El silencio de la sala era electrizante. Sólo se oían los jadeos intermitentes de los dos adversarios que, como fieras enjauladas, se miraban fijamente lanzándose ráfagas de amargo odio, que iluminaban a intervalos la oscuridad de la pista principal de la discoteca Cary, convertida en despojo y destrucción tras la batalla de Zama, en losSigue leyendo «Bailando en Chalmun II»