El amor diseccionado

¿Qué es el amor? ¿Una emoción humana compleja que nos cuesta comprender e interpretar? ¿O la expresión genuina de la conciencia, el lenguaje del todo, la única realidad inmanente, la verdad..? En general se ha descrito como un valor ensalzado, puro, universal, eterno e irracional que supera todos los obstáculos. Aunque cuando hablamos de este tipo de amor, nos referimos al “amor romántico”, exclusivo de nuestros días y de nuestra cultura. Para muchos es difícil precisar qué es el amor. Los intelectuales se ofuscan por dar sentido a un amor inteligente, capaz de integrar en el mismo concepto, los sentimientos y las razones en proporciones equivalentes; además de incorporarlo a nuestro sistema de creencias y valores.

Para Robert Sternberg y su teoría triangular los tres componentes básicos del amor son: 1º) Intimidad, que promueve el acercamiento, el vínculo, la conexión, y principalmente la revelación mutua de una personalidad desarrollada, autónoma e independiente. 2º) Pasión, como expresión de deseos y necesidades, gran deseo sexual o romántico, acompañado de excitación psicológica. Con influencia de la química y sus neurotransmisores como la serotonina y la dopamina. 3º) Compromiso, como deseo de formar un “nosotros” y poderlo manifestar a los demás. Se toma la decisión de amar a otra persona, serle fiel y compartir con ella las actividades y bienes personales sin limitación temporal. Lo que significa la voluntaria aceptación de obligaciones, evitando cualquier comportamiento que amenace la relación.

Con estos tres ingredientes principales, según Sternberg, se pueden realizar un montón de combinaciones posibles, generando las siguientes etapas: a) Cariño, donde se siente un vínculo y una cercanía con la otra persona, pero no pasión física ni compromiso a largo plazo. b) Encaprichamiento, amor a primera vista, flechazo, sin intimidad ni compromiso. c) Amor Vacío, no sienten nada el uno por el otro, pero hay una sensación de respeto y reciprocidad. d) Amor romántico, unidos emocionalmente y físicamente, mediante la pasión, pero no en el compromiso de estar juntos. e) Amor sociable/compañero, una relación sin deseo sexual; solo permanece la preocupación por la felicidad y bienestar del otro. f) Amor fatuo o loco, donde todavía no ha surgido el componente de la intimidad, y se dedica bastante esfuerzo en ofrecer la mejor imagen de uno mismo ante el otro. g) Amor consumado, es la forma completa del amor (Intimidad, Pasión y Compromiso); representa la relación ideal hacia la que todos quieren ir pero que aparentemente pocos alcanzan.

¿Nos vemos encasillados en alguna de estas opciones que preconiza la psicología más aceptada y reconocida? ¿No seguimos hablando siempre de lo mismo: emociones, sentimientos, sensaciones..? ¿Existe un amor que sea para siempre? Según el testimonio aún reciente de la Neurociencia (2011), contrariamente ante las posiciones que siempre lo han negado, se sugiere que podría haber mecanismos con los que el amor podría sostenerse en el tiempo en una relación. Sin embargo, el ciclo amoroso no es constante. Con el tiempo, baja la pasión, se mantiene la intimidad y aumenta el compromiso. Hay una mayor seguridad respecto a la relación, aún así, la pasión no desaparece definitivamente, ya que puede reavivarse, incorporando elementos novedosos en la relación.

En cambio, cada vez somos más los que pensamos en lo erróneo de estos planteamientos. Tal vez no lo hayamos estado enfocando bien durante demasiado tiempo. Quizá había que haber mirado en otra dirección, lo que nos hubiera llevado a otras valoraciones. Porque posiblemente no hay otro amor que el de Dios (Universo, Fuente, Logos, Uno..). «Tal vez creas que hay diferentes clases de amor. Tal vez creas que hay un tipo de amor para esto y otro para aquello; que es posible amar a alguien de una manera y a otra persona de otra. El amor es uno. No tiene partes separadas ni grados; no hay diferentes clases de amor ni tampoco diferentes niveles; en él no hay divergencias ni distinciones. Es igual a sí mismo, sin ningún cambio en ninguna parte de él. Ninguna persona o circunstancia puede hacer que cambie. Ningún otro principio puede gobernar allí donde no hay amor.

El amor es una ley que no tiene opuestos Su plenitud es el poder que mantiene a todas las cosas unidas. Ninguna ley que el mundo obedezca puede ayudarte a entender el significado del amor. Las creencias del mundo fueron concebidas para ocultar el significado del amor y para mantenerlo oculto y secreto. No hay ni un solo principio de los que el mundo defiende que no viole la verdad de lo que es el amor, y de lo que, por ende, eres tú también. Si hoy consigues tener el más leve vislumbre de lo que significa el amor, habrás salvado una distancia inconmensurable hacia tu liberación y te habrás ahorrado un tiempo que no se puede medir en años. Aprende la gozosa lección de que no hay otro amor que el de Dios, el tuyo, el mío y el de todos«.

Publicado por H.D. Cooper

Avatar: escritor, creativo, publicista, pintor y bloguero. Nacionalidad: ciudadano de Ubertnia. Objetivo: generar realidad cada atemporal instante. Deseo: ofrecer amor y servicio a todos los seres vivientes. Frase: hoy es un gran día.

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